Jesús Martínez Guerricabeitia pertenece a esa generación
marcada ineludiblemente por la guerra y el carácter represivo
del régimen franquista que llevó a su padre, a su
hermano -fundador de la histórica editorial Ruedo Ibérico-
y a él mismo a sufrir la cárcel, debido a sus convicciones
libertarias. Una estancia en la cárcel traumática,
pero que contribuyó a parte de su propia formación:
allí recibió clases de profesores represaliados
y mejoró sus conocimientos de inglés. Las últimas
clases que recibiría, pues de la cárcel saldrá
convertido prematuramente en un adulto abocado a forjarse a sí
mismo, sin posibilidad de seguir estudiando; tal vez por ello
sus ganas de aprender y su curiosidad intelectual nunca se saciarán.
Tras recobrar la libertad logra abrirse camino y se convierte en un joven emprendedor que trabaja en una linotipia como corrector y hasta aplica métodos de su invención para reparar las matrices de varias linotipias valencianas. Después de haberse instalado por su cuenta en un almacén de curtidos, en 1951 emigra con su esposa y su hijo a Colombia y en 1968 se trasladan a las Islas Vírgenes para regresar definitivamente a Valencia en 1970. La estancia fuera de España le ha convertido en un hábil hombre de negocios hecho a sí mismo con una amplia experiencia en la representación y gestión comercial. Es el bagaje con el que regresa a Valencia, momento en el que puede permitirse que su antigua afición al arte se traduzca en la adquisición de algunas pinturas en paralelo con una creciente colaboración -que no militancia- con el Partido Comunista y con todas las fuerzas cívicas.
En este contexto y por iniciativa de Jesús Martínez Guerricabeitia, se crea en 1989 el Patronato Martínez Guerricabeitia en el seno de la Fundació General de la Universitat de València, con la finalidad de fomentar y difundir la actividad creativa en el campo de las artes plásticas e incrementar el patrimonio artístico de la Universitat de València. La actividad más importante que el Patronato desarrolla es, junto con la gestión de la colección pictórica personal que recientemente D. Jesús ha donado (que hace que la Universitat de València posea la más importante colección de arte del siglo XX que ostente ninguna universidad del Estado), la organización de la Bienal de pintura Martínez Guerricabeitia. Esta iniciativa, a pesar de su juventud, ha conseguido un lugar en el panorama de las celebraciones artísticas de nuestro país, gracias a su carácter y a la seriedad con la que se han organizado sus cinco ediciones anteriores.
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